Colombia avanza hacia una transformación estructural en su modelo social y económico: el tradicional sistema de estratos está cerca de desaparecer, dando paso a un nuevo esquema que cambiará la forma en que se cobran los servicios públicos y se asignan los subsidios.
La reforma, impulsada por el Gobierno nacional a través del Departamento Nacional de Planeación, propone reemplazar la clasificación por estratos socioeconómicos por un modelo basado en los ingresos reales de los hogares.
Un cambio histórico en la clasificación social
Durante décadas, los estratos —del 1 al 6— han sido el principal criterio para definir cuánto paga una familia por servicios como agua, energía y gas, así como su acceso a subsidios estatales. Sin embargo, este sistema será sustituido progresivamente por una metodología más precisa.
El nuevo modelo se apoyará en el llamado Registro Universal de Ingresos, una herramienta que permitirá identificar la capacidad económica real de cada hogar, dejando atrás la dependencia de la ubicación de la vivienda.
Facturas según ingresos, no por barrio
Uno de los cambios más significativos será el cálculo de las tarifas de servicios públicos. En lugar de basarse en el estrato del inmueble, las facturas dependerán del nivel de ingresos de las familias.
Esto implicará escenarios como:
- Hogares con bajos ingresos que viven en zonas tradicionalmente de estrato alto podrían pagar menos.
- Familias con mayores ingresos en barrios de estratos bajos podrían perder subsidios y asumir tarifas más altas.
La intención del Gobierno es corregir fallas del sistema actual, donde millones de hogares reciben subsidios sin cumplir realmente condiciones de vulnerabilidad.
Cambios también impactarán al Sisbén
La reforma no solo afectará los servicios públicos. También transformará la forma en que se identifican los beneficiarios de programas sociales.
El nuevo sistema reemplazaría en gran medida al Sisbén, integrando información de diferentes bases de datos y registros oficiales para construir un perfil económico más actualizado de cada ciudadano.
Implementación gradual desde 2026
Según lo previsto en el Plan Nacional de Desarrollo, la transición comenzará de forma progresiva durante 2026, mientras el sistema actual coexistirá temporalmente durante el periodo de ajuste.
Las autoridades han señalado que el objetivo es lograr una distribución más justa de los subsidios, enfocándolos en quienes realmente los necesitan y reduciendo errores de clasificación.
Un modelo más preciso, pero con retos
Aunque el cambio busca mayor equidad, también plantea desafíos importantes, como la actualización constante de datos, la verificación de ingresos y la adaptación de millones de usuarios a un nuevo esquema.
En cualquier caso, el país se encamina hacia el fin de un modelo que ha definido por décadas la estructura social urbana, abriendo paso a una nueva forma de medir la realidad económica de los colombianos.




